Cinco cosas que no pueden faltar en un bar de moda

Cinco cosas que no pueden faltar en un bar de moda

Es cierto que ahora están de capa caída por culpa del coronavirus, pero los bares volverán. Y cuando esto pase, que será dentro de muy poco, habrá que estar preparado para ser los mejores. Nos hemos dado cuenta de que los bares y los restaurantes son más necesarios de lo que pensamos. En primer lugar por lo económico, ya que se están perdiendo millones de empleos y de euros de los proveedores. También son necesarios por la labor social que realizan.  Y es que ya lo cantaba Gabineti Caligari, “bares que lugares, tan gratos para conversar. No hay como el calor del amor en un bar”.

Orden y limpieza: factores fundamentales para el desarrollo positivo de las actividades laborales

Orden y limpieza: factores fundamentales para el desarrollo positivo de las actividades laborales

En los espacios laborales, existen muchos factores que influyen en el ambiente que se da en el lugar y en cómo el equipo humano puede desarrollar las actividades laborales; entre estos factores, uno de los más importantes es el orden y la limpieza, puesto que contrario a lo que pueda creerse, muchos de los problemas laborales entre personas del mismo equipo, se deben a la forma en la que se encuentran sus espacios individuales y los espacios comunes. Si bien es cierto que hay que considerar que cada persona tiene una crianza diferente y una manera distinta de hacer las cosas, también hay que entender que si no se logra crear un equilibrio entre todas esas personalidades y sus formas individuales de mantener los espacios, el ambiente laboral se verá afectado, pues la manera de unos no siempre es igual a las maneras de otros, por lo que es necesario que la empresa de algunas directrices al igual que ciertas libertades, para que el espacio físico, se mantenga en las mejores condiciones.

¿Por qué los Millenials no quieren casarse ni tener hijos?

¿Por qué los Millenials no quieren casarse ni tener hijos?

Los Millennials, la generación que nace entre 1981 y 2000, están llegando a la edad en la que sus padres, primos o hermanos mayores se comenzaban a casar y a tener hijos. Sin embargo, esta generación, que hoy en día conforma la juventud actual, se caracteriza por personas que no siguen los paradigmas o presiones sociales pre-establecidos. Estos, en cambio, marchan a su propio ritmo y han optado por vías lejos del matrimonio y la familia, posponiéndolos o abandonándolos por completo.