Una visita a Palma de Mallorca

Una visita a Palma de Mallorca

Este verano aprovechando los pocos días que nos quedaban ya de vacaciones hemos decidido hacer una visita exprés a Mallorca, más concretamente queríamos ceñirnos a su capital, a esa preciosa y cosmopolita ciudad que es Palma de Mallorca, que como estima el dominical británico “The Sunday Times” es “la mejor ciudad del mundo para vivir” ya que fue seleccionada y se alzó con el premio de honor entre una lista de 50 ciudades candidatas.

Comenzamos el día como no podía ser de otra forma dándonos un paseo y un baño por una de las playas más bonitas y acogedoras de la ciudad, Cala Estancia, una playa de 220m. de longitud que cuenta con bandera azul y accesos para personas con movilidad reducida, además de ser un lugar ideal para ir con niños porque sus aguas están protegidas por dos espigones que hacen que sea un lugar tranquilo para el baño.

Por la tarde nos pusimos en marcha para iniciar un recorrido turístico por los principales lugares de interés y comenzamos nuestra ruta visitando su impresionante Catedral o Seu, el edificio más emblemático de la ciudad y la joya por excelencia de la arquitectura gótica mallorquina, una construcción cuya edificación se inició en el siglo XIII y se concluyó en la década de 1630, su planta es rectangular y está dividida en tres naves de ocho tramos cada una. En su interior destaca la parte más antigua, la capilla elevada de la Trinidad y la Capilla Real, donde se conserva el espacio destinado a los monarcas de la Casa Real de Mallorca, ambas de principios del siglo XIV y que configuran el presbiterio. El museo capitular con importantes obras de pintura, escultura y orfebrería del gótico, conocido como la “sagristia dels vermells” se encuentra en la torre campanario de construcción gótica.

Muy cerca de la Catedral se encuentran los Baños Árabes o Banys Árabs, uno de los pocos vestigios de la arquitectura islámica conservados en la isla, de su construcción que data del siglo XI destaca la sala de baños calientes cubierta con una cúpula semiesférica con claraboyas sostenida por 12 columnas con arcos de herradura.

En esta visita no podía faltar en nuestro recorrido el Palacio de Marivent, una edificación realizada entre 1923 y 1925 que se utiliza como residencia estival de la Familia Real Española, por lo que se encontraba protegida por fuertes medidas de seguridad, que incluye el servicio de vigilancia de la Guardia Civil, el servicio de seguridad de la Casa de su Majestad el Rey o escoltas privados. Estando allí, a nuestro pequeño le llamó la atención la seguridad que había y nos preguntó que había que hacer para trabajar allí, por lo que, al llegar a casa, indagamos por internet y encontramos la Academia Marín, una academia que prepara cursos para vigilante de seguridad, vigilante de explosivos, guarda rural, oposiciones a policía nacional, guardia civil, prisiones, auxiliar administrativos o certificados profesionales.

La Lonja o Sa Llotja es un edificio de carácter mercantil y la mejor obra del gótico civil de Mallorca, construido en la primera mitad del siglo XV funcionó como bolsa mercantil y lugar de reunión de mercaderes, su exterior se caracteriza por las cuatro torres octogonales de ángulo y otras diez menores que actúan como contrafuertes, así como por la decoración de sus ventanas y los elementos escultóricos. En la actualidad se destinada a sala de exposiciones.

Palacio Real de la Almudaina, Palau Reial de l´Almudaina o Alcalzar Real, es una de las residencias de la Familia Real Española y donde tuvieron su corte los monarcas del reino de Mallorca, los de Aragón y los de España. Se sitúa sobre los primeros asentamientos romanos de Palma, aunque su construcción actual corresponde al siglo XIV. Cabe destacar los palacios del rey de la reina, el patio de armas, la capilla palatina de Santa Aina y el Gran Saló del palacio del rey.

Castillo Bellver. Se trata de una fortificación de estilo gótico, construido por orden del rey Jaime II de Mallorca a principios del siglo XIV. Destaca su original planta circular, único ejemplo en nuestro país, que se organiza alrededor de un patio central también circular, con cuatro torres también circulares orientadas hacia los cuatro puntos cardenales, desde donde se puede contemplar la ciudad, el puerto o la Sierra de Tramontana, de hecho, su nombre proviene del catalán antiguo “bell veer” que significa “bella vista”.

La gastronomía de Mallorca

También en nuestra estancia pudimos degustar la exquisita, saludable y variada gastronomía balear fruto de su huerta con platos tan deliciosas como los caracoles a la mallorquina, el rústico pa amb oli, la sabrosa coca de trampó, el vegetariano tumbet, el tradicional arrós brut, el excelente embutido como la sobrasada mallorquina y por supuesto para rematar la famosa ensaimada como postre.