Los 5 pueblos que tienes que visitar en Zaragoza

Los 5 pueblos que tienes que visitar en Zaragoza

Hoy en día el turismo rural está más de moda que nunca. Y debido a las limitaciones actuales por la pandemia es el momento perfecto para descubrir nuestra tierra. 

Además, el turismo rural ofrece multitud de posibilidades diferentes. “Se pueden organizar pequeñas escapadas para disfrutar de la naturaleza o la cultura, pero también combinar con múltiples y emocionantes planes de ocio”, señalan desde Ruralzoom, portal de turismo rural y activo desde el que se puede buscar casas rurales, alojamientos, restaurantes y actividades.

Como decíamos es el momento de apostar por el turismo rural y si quieres aprovechar para hacer turismo en la provincia de Zaragoza hemos seleccionado los 5 pueblos que tienes que visitar en esta región. 

· Anento 

Anento está considerado como uno de Los Pueblos Más Bonitos de España y se encuentra a poco más de 80 kilómetros de la capital de la provincia. 

Es una localidad muy bonita y pequeña, aunque el principal reclamo de este pueblo está en plena naturaleza. Se trata del Aguallueve, un manantial por el que cae constantemente agua. En las estaciones con más lluvias se forma una preciosa cascada y en invierno, se forman unas impresionantes estalactitas de hielo. Además, el entorno es increíble, en esta zona existe un microclima único con juncos, helechos y mentas, mientras que también se puede avistar fauna como mirlos, corzos o cucos. 

· Belchite 

La visita al pueblo viejo de Belchite es prácticamente obligatoria si te encuentras por la zona. Belchite fue un pueblo totalmente devastado por la Guerra Civil y hoy en día se pueden visitar las ruinas de lo que fue la localidad. 

La visita a Belchite Viejo ayuda a comprender el verdadero daño y dolor de la Guerra Civil, que difícilmente se explica en los libros. Y es que en Belchite Viejo se puede apreciar en primera persona toda la devastación y destrucción de la guerra a través de sus ruinas, las marcas de las balas en las paredes o las destrucciones que causaron los combates. 

Hay que indicar que el pueblo antiguo está cerrado y tan solo se puede entrar adquiriendo las entradas en la oficina de Turismo. Además, las plazas se suelen acabar por lo que es mejor que reserves con tiempo. 

· Sos del Rey Católico 

Sos del Rey Católico es un pueblo con historia que bien merece una visita. En esta localidad que se encuentra a más de hora y media en coche desde Zaragoza son muchos los atractivos, pero sobre todo hay que pasear por sus calles medievales y disfrutar de sus vistas. Además Sos del Rey Católico cuenta con varios monumentos, entre los que hay que destacar el castillo, la Casa de la Villa, el colegio Isidoro Gil de Jaz,la ermita de Santa Lucía y el Monasterio de Valentuñana. 

· Tarazona 

Aunque Tarazona sea una pequeña ciudad bien merece aparecer en esta lista. Es una ciudad casi fronteriza entre Aragón, Castilla y León y Navarra, ya que se encuentra a pocos kilómetros de ambas comunidades.

Esta ciudad cuenta con un patrimonio muy interesante y con multitud de atractivos, entre los que hay que destacar su Judería y la Catedral de Nuestra Señora de la Huerta, un templo que ha estado cerrado al público durante décadas por una restauración que ha llevado más de 30 años y ha sacado a relucir toda su belleza. En esta Catedral se puede apreciar la convivencia del mudéjar con el gótico francés y elementos renacentistas. 

Pero Tarazona no solo es su Judería y Catedral, se debe pasear por el casco antiguo, contemplar la fachada de la Casa Consistorial, visitar el Palacio Episcopal y la Plaza de Toros Vieja, un edificio singular ya que se trata de las pocas plazas de planta octogonal construidas en España. 

· Trasmoz

Trasmoz es un pueblo enclavado en las faldas del Moncayo. Merece una visita solo por su paisaje y las increíbles vistas de la montaña que se pueden apreciar desde la localidad. Pero además es un pueblo lleno de misterio. 

A Trasmoz se le conoce como el pueblo de las brujas y hay que destacar que es el único pueblo excomulgado por la Iglesia. Aunque hoy en día sea más que nada una leyenda desde el pueblo han aprovechado esta cuestión como un atractivo turístico, ya que en el fin de semana de Halloween realizan el Festival de las Ánimas en el que todo el pueblo es decorado con velas, telarañas o calabazas y tienen lugar diferentes espectáculos entre los que hay que destacar un aquelarre.  Además en verano en este pueblo de Zaragoza celebran la Feria de Brujería en la que distingue a una de las habitantes del pueblo como bruja del año. Vamos, se trata de una localidad llena de misterio que bien merece una visita, especialmente en el marco de estas celebraciones aunque es digno de una excursión durante cualquier época del año.