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Cómo actuar en caso de accidente.

Sufrir un accidente es uno de los sucesos más desagradables que puedes vivir en un viaje; sin embargo, conviene estar preparado. Con las vacaciones de verano cogemos el coche más que de costumbre. La D.G.T. (Dirección General de Tráfico) recuerda que la mayor parte de los siniestros se producen en trayectos cortos. ¿Cómo actuar cuando esto sucede?

Lo primero es no perder los nervios. Si no ha habido daños físicos hay que rellenar el parte del seguro y velar porque el proceso sigue su cauce. Aunque nuestro coche haya quedado dañado, eso es menos grave que si hubiéramos sufrido cualquier percance de salud. En el caso de que haya heridos, lo recomendable es llamar de inmediato a los servicios de emergencia.

Tenemos la idea de que el seguro se encargará de todo. Rellenar el parte es un trámite obligado, pero no podemos dejarlo todo en sus manos. Sobre todo sí hemos sido nosotros los damnificados. Los gestores de Trámites Fáciles Santander (T.F.S.) dicen que los primeros pasos para solicitar una indemnización son vitales para conseguir una mayor cobertura. No tenemos tiempo que perder y lo mejor en estos casos es contar con asistencia jurídica.

5 consejos a tener en cuenta.

Dice la D.G.T. en su página web que si ha habido heridos en el siniestro debemos crear un entorno seguro hasta que lleguen los servicios de emergencia. En estos casos, el protocolo a seguir en lo que se llama P.A.S. Proteger, alertar y socorrer. Estos son 5 consejos que te ayudaran a llevarlo adelante:

  1. Actuar con serenidad. La mayoría de los accidentes de tráfico se producen por una imprudencia involuntaria del conductor, un despiste. De nada nos sirve enfadarnos. Ante todo debemos ser resolutivos.
  2. Auxiliar a los heridos. Lo primero que debemos hacer es comprobar si hay heridos y auxiliarlos en la medida de lo posible, pero sin moverlos. Cualquier cambio de postura o presión sobre el cuerpo puede agravar los daños.
  3. Llamar de inmediato a urgencias (112). La llamada al S.A.M.U.R. es la mejor atención que podemos prestar a los heridos. En la llamada telefónica deberemos comunicar la dirección exacta del siniestro: calle o vía en la que se ha producido y número de la calle o kilómetro de la carretera; características del accidente y número de vehículos implicados; número de heridos y toda la información que podamos aportar sobre ellos; características especiales (si hay personas atrapadas dentro del vehículo, si hay peligro de que el coche se desplome por un terraplén, si el vehículo ha caído al agua, etc.); deberemos facilitar un teléfono de contacto y aportar la información que nos soliciten los equipos de emergencia. Si los sanitarios consideran que debes realizar alguna acción hasta que lleguen al lugar del siniestro, te darán instrucciones por teléfono y tú deberás seguirlas en la medida de tus posibilidades.
  4. Recabar pruebas. Si ha habido un accidente grave o entorpece el tránsito, es probable que hasta el lugar de los hechos se desplace la Guardia Civil o la policía y levante un atestado. En caso de que no se personen, los conductores implicados deberán rellenar un parte amistoso de accidente. Es importante aportar todos los datos posibles sobre lo sucedido y ser sinceros. Tómate el tiempo que haga falta para rellenarlo. Es importante hacer fotos con el teléfono móvil de cuantas cuestiones consideremos importantes. El estado de los coches, el detalle de los desperfectos, etc. Si hay dos puntos de vista diferentes entre los conductores afectados, no vale la pena ponerse a discutir. Procura dejar constancia de tu versión de los hechos y recaba las pruebas necesarias para sostener tus argumentos.
  5. Si hemos sufrido lesiones debemos acudir al médico lo antes posible. Esto debemos hacerlo en primer lugar por nuestra salud, y después para establecer una relación de causalidad con el accidente. Algunas lesiones tardan horas o días en manifestarse. Cuando se ha producido el siniestro estamos en caliente y es posible que no las percibamos. En cuanto nos sintamos mal, debemos acudir de inmediato al doctor. Debemos tener constancia médica de que el malestar ha sido producido o agravado por el accidente. De ser así, tendremos derecho a exigir una indemnización por daños y perjuicios.

Cuestiones a tener en cuenta antes de enviar el parte al seguro.

Tienes un plazo de una semana desde se produjeron los hechos para informar al seguro. Enviar el parte es obligatorio, ya que de lo contrario puedes incurrir en una sanción. Si se ha firmado un parte de accidente amistoso, el procedimiento es más simple y podrás hacerlo llegar a la compañía por diferentes medios, incluida una llamada telefónica.

Si no has firmado el parte con el otro conductor, pondrás en marcha un parte interno de tu compañía de seguros en la que deberás informar sobre el lugar, día y hora del siniestro, vehículos implicados, datos personales de los conductores, si ha habido heridos y todos los datos que consideres relevantes.

Aunque nos hayamos puesto en contacto con nuestro seguro, en la mayoría de los casos, si queremos exigir algún tipo de indemnización, deberemos buscar asesoramiento jurídico. Contar con la asistencia de un abogado especializado, agilizará el proceso de cobro y será la forma más efectiva de conocer las cuestiones por las cuales podemos reclamar una indemnización y la cuantía de las mismas.

Causas de indemnización.

Cualquier persona afectada por un accidente tiene derecho a exigir indemnización por los daños recibidos. Sea conductor, pasajero o peatón. La indemnización está obligada a abonarla el conductor causante de los daños y su seguro, en la medida en que lo tenga cubierto.

En cuanto a los daños tenemos de dos tipos: daños físicos y daños materiales.

Los daños físicos incluyen lesiones corporales, daños psicológicos y estrés postraumático. El autor de los daños correrá con todas las facturas médicas relacionadas con la recuperación del afectado. Así como una indemnización por la falta de ingresos que haya sufrido en su condición de convaleciente y por las secuelas que le haya podido dejar el suceso. Para ello es importante contar con un dictamen médico que establezca la relación de los daños con el accidente.

En cuanto a los daños materiales. Estos incluyen la reparación del automóvil siniestrado y el valor de los objetos personales dañados en el siniestro.

Cómo se calculan las indemnizaciones.

El Real Automóvil Club de España (R.A.C.E.) señala en su página web, que el gobierno publica cada año en el Boletín Oficial del Estado un baremo donde estipula un valor orientativo respecto a las indemnizaciones. El documento está dividido en 4 apartados:

  • Muerte.
  • Lesiones personales o patrimoniales.
  • Lesiones temporales.
  • Perjuicio patrimonial.

En el caso de muerte, los beneficiarios de la indemnización serán el cónyuge y los ascendientes y descendientes en primer grado. (Padres e hijos) Es lo que se llama lucro cesante.

Así, por ejemplo, en secuelas psicológicas o morales por pérdida de calidad de vida a consecuencia del accidente se puede exigir una indemnización de entre 98.730 € hasta 154.561 € si son consideradas  muy graves, de entre 43.880 € hasta 109.701 € si son graves; de entre 10.970 € hasta 54.850 si son moderadas y de 1.645 hasta 16.455 si se consideran leves.

En el caso de que la convalecencia del accidente obligue al accidentado a coger una baja médica que le impida acudir al trabajo, con la consiguiente pérdida de poder adquisitivo, el afectado podrá solicitar una indemnización de 32,91 € por día de baja en caso de daño leve; 57,04 € por día de baja para daño moderado; 82,98 € al día por daño grave y 109,91 € por daño muy grave.

Para lesiones muy graves, el gobierno suele aprobar un suplemento a finales de año que se suman a las indemnizaciones concedidas.

Como hemos dicho antes, este baremo es orientativo, ya que la cantidad de la indemnización se acuerda mediante un proceso de negociación entre las partes afectadas. En caso de que no lleguen a un acuerdo se puede iniciar un juicio civil, siendo un juez quien estipule la cuantía.

Cómo se gestiona legalmente un accidente.

La gestión de un accidente es un proceso de mediación y arbitraje del derecho civil en el que la parte afectada llega a un acuerdo con el autor del daño para que le pague una indemnización por los perjuicios causados. Todo esto, sin detrimento de las responsabilidades penales que entrañan determinadas acciones, que darán lugar a un juicio penal aparte.

Al ser un proceso de mediación es recomendable contar con un abogado para agilizar la negociación, ya que la aseguradora del interpelado intentará retrasar los plazos. También es importante para defender nuestros derechos. El abogado valorará por qué causas se pueden exigir indemnización y estudiará circunstancias agravantes para aumentar la cuantía.

En la mayoría de los casos, los abogados especialistas en accidentes cobran a comisión sobre la indemnización conseguida, y solo lo hacen si ganan el juicio o llegan a un acuerdo. Por eso les interesa obtener el mejor resultado posible para sus representados.

En caso de accidente, lo recomendable es actuar con sentido común y exigir que se resarzan los daños por justicia.

 

 

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