La medicina es la ciencia que se ocupa de la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades, las lesiones o cualquier problema de salud que se produzca, además de ser un término utilizado como sinónimo de medicamento. El objetivo de la medicina es preservar la salud y el bienestar de las personas. Ahora bien, nos encontramos con la medicina estética y nos preguntamos si realmente es una rama de la medicina y cómo es posible. Lo cierto es que es una especialidad médica centrada en la mejora del aspecto físico de los pacientes sin que sea necesario recurrir a la cirugía, utilizando tratamientos mínimamente invasivos.
Mejorar el aspecto físico es sinónimo de salud. En muchos casos porque realmente existe una afectación que necesita de la medicina estética para la total curación y, en otros tantos, porque sentirse a disgusto con el aspecto físico puede afectar a la salud en muchos sentidos. De manera que no debemos cuestionarnos si se trata de medicina, sino recurrir a ella en caso de necesidad o por el mero gusto de sentirse guapa o guapo.
En definitiva, la medicina estética es una rama de la medicina que se centra en la mejora del aspecto físico de las personas sin tener que recurrir a la cirugía. Esta rama de la medicina no solo trabaja el plano físico de las personas, sino que ayuda a aumentar la autoestima y mejorar el bienestar general de los pacientes. Mediante la aplicación de tratamientos mínimamente invasivos, es posible corregir imperfecciones y realzar la belleza natural y la identidad personal de cada persona. Por lo general, este tipo de medicina y los tratamientos utilizados tienen un impacto positivo en la confianza de las personas, lo que supone una mejora de su calidad de vida al subir su autoestima y sentirse mejor consigo mismas.
Áreas de aplicación de la medicina estética
Como decimos, la medicina estética no solo pretende mejorar el aspecto externo de las personas; sus objetivos son más variados y entre ellos se incluye un enfoque integral de belleza, bienestar y confianza. Esta rama de la medicina tiene varias finalidades con sus diversos tratamientos y en sus centros se ofrecen numerosas opciones, lo que hemos encontrado en la Clínica Kalón Tratamiento Capilar y Medicina Estética, una clínica capilar con un equipo multidisciplinar altamente capacitado y especializado en cada área de tratamiento. Es decir, un profesional adecuado para cada especialidad.
Acudir a un centro de esta categoría ayuda a prevenir el envejecimiento mediante la aplicación de tratamientos de medicina estética preventiva con los que se evita que aparezcan las arrugas o se retrasa su aparición y la flacidez. Técnicas como los neuromoduladores o los rellenos, estimuladores de colágeno o similares, son los tratamientos más utilizados.
En una clínica de medicina estética se puede conseguir un aumento de la calidad de la piel mediante la medicina estética regenerativa, basada en polinucleótidos, exosomas o la acción por parte del peeling de radiofrecuencia y microneedle. Con estas técnicas se corrigen la deshidratación, el enrojecimiento y la flacidez, y se obtiene una piel con efecto glow de manera natural.
Esta rama de la medicina permite la modificación de los rasgos faciales con la aplicación de técnicas de volumen mínimamente invasivas que modifican los pequeños detalles que no agradan a la persona, como puede ser una nariz ligeramente desproporcionada o unos pómulos poco marcados. Todo ello sin necesidad de recurrir a la cirugía.
Otros problemas más comunes, como las várices, el acné o similares, pueden ser tratados con efectividad en un centro de medicina estética, recurriendo a la mesoterapia, el láser o la carboxiterapia, destinados a mejorar las condiciones del rostro y mejorar el aspecto de la piel.
La medicina estética abarca muchas áreas del cuerpo y del rostro, siendo las más comunes las que vamos a citar a continuación:
- Para la frente se utilizan los neuromoduladores que reducen las arrugas y previenen su aparición. En los ojos se aplica para tratar las patas de gallo. Con ácido hialurónico se da volumen al rostro en el tercio medio facial para devolver su aspecto juvenil. Los labios se rellenan con rellenos dérmicos utilizados para darles volumen y definirlos. Con los rellenos faciales, se mejora la forma y definición de la mandíbula y el mentón.
- Cuello y escote, donde la piel tiende a la flacidez y donde la radiofrecuencia, los rellenos y el láser mejoran la textura y la firmeza.
- Esta parte del cuerpo puede mostrar signos claros de envejecimiento como la flacidez y la pérdida de volumen. En este caso, los tratamientos son con ácido hialurónico y radiofrecuencia.
- En el cuerpo se puede producir flacidez corporal, siendo la radiofrecuencia la mejor opción para tensar la piel del abdomen, de los muslos o de los brazos. La celulitis recurre a la mesoterapia para su reducción y, en el caso de las estrías, el láser fraccionado o el microneedling mejoran la textura y las atenúan.
Tratamientos más habituales en medicina estética
Una de las zonas del cuerpo por las que más se recurre a esta rama de la medicina es el rostro. A nivel facial, los tratamientos con mayor demanda empiezan con la corrección de las arrugas en la zona de los ojos, donde se obtienen resultados inmediatos con el uso de los neuromoduladores.
La elevación de las cejas, unida a la eliminación de las arrugas que se forman en el ceño, es otro de los tratamientos más solicitados. En este caso se mantiene una ligera curvatura para que se mantenga la identidad facial, logrando el resultado adecuado mediante pequeños toques de relleno y neuromodulador. En determinados casos, es indispensable recurrir al endolift para lograr el resultado final deseado.
El tratamiento de las ojeras, mediante volumen indirecto en el pómulo lateral con rellenos de ácido hialurónico en diferentes planos y en algunas ocasiones apoyado con endolift de tercio medio con el que se activa el colágeno y se reposicionan los tejidos y se elimina la grasa facial de forma ligera y estratégica.
Otro tratamiento muy demandado en el campo de la medicina estética es la eliminación de la papada con el lipoláser. Así como la marcación mandibular, tanto femenina como masculina, adaptando el tratamiento a cada paciente con la técnica sándwich en las zonas fundamentales: el ángulo mandibular y el mentón.
La armonización facial completa se realiza en aquellas personas que pretenden lograr un cambio esencial sin perder su identidad facial. Se inicia con un plano de estructura profundo y finaliza con la armonización superficial, respetando la naturalidad facial de cada persona.
Por último, tenemos la piel con glow fresca, voluminizada y con calidad. Mediante un estudio detallado de cada paciente, se elabora una rutina facial diaria recurriendo a cremas adaptadas y a la aplicación de un láser y un peeling químico específicos.
Si pasamos a los tratamientos corporales, los más solicitados son la mejora de la flacidez con mesoterapia y carboxiterapia; la mejora de la celulitis con LPG e INDIBA; y la reducción de grasa localizada pequeña con el lipoláser.
Resulta indispensable e importante recordar que hablamos de medicina, aunque sea estética y, en consecuencia, solo debe ser realizada por un médico cualificado. Es posible que los tratamientos puedan parecer simples; sin embargo, es necesario que la persona que los vaya a realizar posea un conocimiento profundo de la anatomía humana y las técnicas de aplicación adecuadas para evitar que se produzcan complicaciones.
Acudir a centros no regulados para realizarse este tipo de tratamientos o dejar que los lleven a cabo personas que no disponen de la formación médica adecuada puede suponer un grave riesgo para la salud del paciente. Dentro de estos riesgos, el menos problemático puede ser obtener un resultado no deseado, asimetrías faciales o alteraciones del volumen. Pero también pueden producirse reacciones alérgicas no controladas, lesiones nerviosas o incluso vasculares irreversibles.
Pasar por un tratamiento de medicina estética resulta positivo para quien se lo realiza. No solo se obtienen beneficios a nivel estético, que es lo deseado, sino que también se obtienen beneficios a nivel emocional, como comentamos al empezar este artículo. Dentro de los beneficios que podemos citar encontramos la mejora del aspecto físico a nivel estructural, unos resultados naturales, más juveniles y armónicos, realzados sin realizar cambios bruscos, con tratamientos especializados. La recuperación es muy corta en casi todos los tratamientos, por lo que los pacientes pueden volver a sus actividades cotidianas en poco tiempo.
A nivel emocional, tiene un gran impacto en el aumento de la autoestima y la seguridad en una misma. Esto supone un impacto positivo en la vida de la persona, debido a que, al optar por cuidarse a sí misma o a sí mismo, se experimenta un aumento de la autoestima con todo lo que ello conlleva. Además, se asocia a una sensación de bienestar al verse mejor. Esta sensación tiene un efecto positivo en las relaciones sociales y laborales, generando mayor control y, por supuesto, empoderamiento personal.
En conclusión, la medicina estética no busca una transformación del aspecto, tan solo realza los rasgos naturales para obtener un resultado más armónico y rejuvenecido de la persona, proporcionando un efecto positivo en su bienestar emocional y, obviamente, su aspecto físico.


