Made in Spain

No sabéis lo bien qué sienta entrar a un supermercado en Bruselas y encontrarse Turrón El Lobo en los estantes en plena promoción navideña. Lógicamente, ver turrones aquí en España en todos los establecimientos es algo normal, pero ver nuestros dulces expuestos fuera de nuestras fronteras da una sensación de orgullo estúpido que te hace tener ganas de girarte al resto de clientes y decirles: ¡Esto es español!

Me encanta viajar en Navidad, no lo puedo evitar, es una época perfecta para ver algunas ciudades que se llenan de luces, nieve y tradición. Hasta ahora he tenido la oportunidad de conocer Berlín, Oslo, Ámsterdam, Copenhague y este año he visto Bruselas. No sabría con cuál quedarme la verdad, porque todas me han resultado preciosas.

Sin embargo, como no quiero perderme la posibilidad de disfrutar de nuestros típicos dulces navideños, lo que suelo hacer es comprar online en la Turronería Iváñez algo de turrón de alicante, turrón de jijona y pastelitos de Gloria, lo más típico. Luego los meto en la maleta que facturo, porque en la de mano a veces ponen problemas para llevar comida aunque esté empaquetada y envasada, y así podemos disfrutar de algún trocito de turrón mientras visitamos los lugares más emblemáticos de estas ciudades en plena Navidad. Pero este año he tenido una gran sorpresa cuando, al visitar un supermercado que estaba cerca de nuestro hotel, me he topado con un frontal lleno de dulces navideños “made in Spain”. Eso sí, un poco más caros que aquí, bueno… bastante más caros que aquí he de decir.

Países importadores de Turrón español

Javier de la Morena, director general de Delaviuda, asegura que el sector ya está presente en Estados Unidos, la zona del Golfo Pérsico y el norte de África, además de en muchísimas ciudades europeas, puesto que el 82% de las exportaciones realizadas el año pasado fueron para países de la Unión Europea.

No obstante jamás me había topado con un estante lleno de dulces españoles navideños fuera de nuestro país. Puede que sea porque, simplemente, no me haya fijado demasiado, pero la verdad es que este ha sido el primer año que, estando de viaje en Navidad, me he dado de bruces con nuestros fantásticos turrones y dulces navideños “Made in Spain” y os aseguro que el subidón es una pasada.

Es como cuando estás en medio de una ciudad extranjera y de pronto escuchas hablar español. Lógicamente no conoces a esas personas (casi seguro) pero da igual, si tienes oportunidad entablas conversación con ellos, simplemente porque son españoles, aunque si hubieras estado en tu ciudad de residencia jamás te habrías puesto a hablar con ellos. Hipócrita, sí, pero somos así.

¿Y tú, qué sientes cuando estás fuera de España y ves algo que te recuerda a nuestro país?