¿Quieres ir a la “última”? Confía en H.H.G, un proveedor de ropa de mujer al por mayor…

Imagen para HHG...
Porque vives en un pueblo, muchos ciudadanos se creen que eres un “pobre paleto”, un inculto que no entiende nada de moda ni de arte ni de cultura… Asimismo, piensan que cualquier novedad te llega con varios meses de retraso y algunos te miran y te hablan –incluso– con un aire de superioridad de lo más molesto y engreído. ¡Qué patéticos son! Hoy en día, con Internet y los medios de comunicación, él que quiere estar informado lo está como cualquier habitante de cualquier ciudad. Y yo, ¡vivo en un pueblo por elección y porque me gusta! De hecho, tengo una tienda de ropa de mujer cuyo diseño es sumamente vanguardista y mi proveedor es H.H.G. Un mayorista de ropa de mujer que ofrece sus servicios desde el año 1985, y que propone una ropa de altísima calidad, atractiva, moderna y a unos precios muy competitivos.

Mis clientas, aunque sean “pueblerinas”, e independientemente de la edad que tengan, les gusta ir a la “última”, son modernas, cosmopolitas y con una personalidad muy afirmada. A ellas, no les vale ir vestidas “como todo el mundo”, quieren llevar indumentarias originales y que les quede estupendamente bien y en las que se sientan cómodas. Por ello, los modelos variados y disponibles en las colecciones de ropa al por mayor de mujer de H.H.G, les convienen a la perfección. En efecto, las camisetas, chaquetas, jerséis, vestidos, blusas, faldas y complementos son de alta gama, atrayentes y a unos precios muy ajustados. Con ello, al desarrollar dos colecciones anuales: una en primavera-verano lista en enero y otra en otoño-invierno lista en septiembre; puedo de esta forma exponer y ofrecer en mi tienda modelos, así como complementos (pañoletas, gorros, bolsos, etc.), atractivos y singulares todo el año.

¡Mis “chicas” se rifan los artículos en cuanto los expongo! Y debo añadir con orgullo que mi tienda goza de una excelente reputación no sólo en mi pueblo sino también en los pueblos de los alrededores. Me vienen en efecto de distintas partes de la provincia, ¡incluso de la capital! ¡Y que conste que no lo digo de broma! De hecho, mi tienda se ha vuelto un referente en su estilo, puesto que no sólo vendo ropa sino que también expongo cuadros, esculturas, etcétera. Además, organizo cada mes un taller de índole diferente (literario, de costura, de cocina, de sex toys, charlas sobre temas actuales…). Ello le da vida al pueblo, da a conocer a los artistas, tanto los contemporáneos como los de antaño, y aporta sumas alegrías e información de todo tipo a los habitantes.

Con todos los adelantos actuales, vivir en un pueblo se está volviendo a la moda. Es una forma de vivir más relajada y auténtica –y yo diría– que se trata de un verdadero lujo que el de poder elegir este modo de vida. ¡Yo soy feliz así! ¡Y vivo de mi oficio! Me gusta aconsejar, orientar a mis clientas, proponerles artículos bonitos y dignos de los de las tiendas de alta costura pero a precios asequibles… Pues, ¡ellas también lo valen! Pienso que mi tienda ha abierto un nuevo camino y que muy pronto otras personas seguirán mi ejemplo en otros pueblos. Con lo cual, si estáis interesado/as por este tipo de comercio, sepan que aparte de tener tiendas de venta al por mayor de ropa de mujer y almacenes proveedores en Madrid, Bilbao (¡Hasta en Argentina!), también disponen de una web en la que podéis tener acceso a todos los artículos y a través de la cual podéis efectuar vuestros pedidos on-line.

Con la tarjeta de crédito, así como a través de Paypal conseguiréis un descuento del 2 % si realizáis el pago on-line. En cuanto a los envíos, éstos son efectuados a vuestra dirección a las 48 ó 72 horas de la recepción del pago. Ya os lo tengo dicho… ¡la felicidad está en el campo! Yo me gano la vida y soy feliz vendiendo ropa de mujer al por mayor de H.H.G. ¿A qué esperas? Así se llama mi tienda…

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