Minsk, la capital de la desconocida Bielorrusia

Viajar a Minsk, en cierta forma es como viajar al pasado. Los tiempos de la era comunista que terminó hace ya unas cuantas décadas, parecen aquí bien presentes cuando ves una gran cantidad de esculturas y diversos edificios estalinistas propios de la época.

Un rincón del mundo ciertamente curioso. El principal atractivo para el visitante que tiene la capital es su arquitectura, que parece un escaparate con vida de lo que fue la antigua Unión Soviética. La ciudad cuenta con grandes moles arquitectónicas, monumentos de guerra y símbolos de soviéticos.

Una ciudad desconocida que sorprende gratamente

Todo esto no es solo una Minsk que, al otro lado del río, es alegre, vital y con muchas opciones para disfrutar. La primera parada es en la capital, que tiene como principal atractivo la gran avenida Skakiny Prospect, la iglesia de San Simón, la Catedral de San-Dukhavki, la Plaza de la Independencia y su casco histórico, todo ello sin dejar de lado el barrio más al este del río Svislach.

En Minsk se respira cultura y pasarse por la Catedral del Espíritu Santo es hacerlo, puesto que más que una iglesia, podríamos decir que realmente es prácticamente una galería de arte, que tiene una inmensa colección de iconos, donde destaca la de la Madre de Dios, que algunos dicen que pudo haberla hecho San Lucas.

En caso de que desees saber lo que pasó en esta ciudad en la II Guerra Mundial, lo mejor es acercarse al Museo de la Gran Guerra Patria, aquí vas a poder ver un modelo de campo de concentración nazi o un apartado que está especialmente dedicado al fenómeno de la resistencia bielorrusa.

Otra de las zonas que debes visitar es la Biblioteca Nacional, parada obligada, especialmente de noche. Este es un edificio que tiene 72 metros de altura y 22 plantas que merece la pena fotografiar. En cuanto cae el sol y ves cómo va cambiado la estructura te va a sorprender.

Si tu viaje es de negocios o vas a estar más días o meses, debes saber que es el destino ideal para todos los amantes de la pesca, puesto que el país tiene multitud de lagos y ríos que son perfectos para disfrutar de este hobby.

Otro de sus atractivos es el bosque de Belavezhskaya Pushcha, que podríamos decir que es como un fósil de lo que en el pasado remoto fue la vieja Europa. Seguro que te sorprendes de un lugar donde parece que el tiempo se ha detenido.

Si sales de Minsk, merece la pena visitar Grodno, donde destaca la Catedral Farny y otros edificios religiosos. Aquí precisamente es donde se encuentra el Museo de Historia de las Religiones, que es bastante prestigioso.

En los últimos años, el país lentamente ha ido abriéndose al comercio, siendo menos complicado ya los temas de visados, especialmente si vas a estar menos de cinco días. Uno de los problemas en Bielorrusia es que idiomas casi universales como el inglés no están demasiado presentes. Tanto si viajas por ocio como por turismo, esto en ocasiones puede ser un problema.

A la hora de hacer negocios debes saber que el ruso es el idioma utilizado más comúnmente, aunque también existe el bielorruso, pero es menos utilizado. Para tener la seguridad de que entiendes y te entienden, lo mejor es contratar un tractor jurado.  En traductorjurado.org cuentan con traductores en múltiples lenguas incluido el ruso, lo que hará que tus gestiones y tratos comerciales sean seguros y satisfactorios.

Como puedes ver, visitar Minsk y Bielorrusia en general, es una experiencia curiosa que suele dejar con buen sabor de boca y en general con ganas de volver a los visitantes. No debemos olvidar que es un país que todavía está en pañales en cuanto a turismo se refiere, algo que hace que el visitante descubra un país más auténtico incluso en el casco histórico.

Un dato positivo para tu bolsillo, es que las compras te van a resultar bastante baratas, por lo que por la cuarta parte de lo que lo harías en España podrás comer o tomarte algo. Así que ya sabes, si quieres descubrir un país poco conocido o tienes que viajar por negocios, Bielorrusia es un país que tiene mucho que ofrecer y que te espera para descubrirlo.