La moda que es tendencia en diferentes países

No nos paramos a pensar demasiado en todo esto pero la realidad es que estar en un país o en otro también dictamina si vistes a la moda o no. Cuando fui a Tokio me esperaba ver a esas niñas vestidas de colegialas con lazos enormes en la cabeza y cosas así por todas partes, pero la realidad es que el 70% de las chicas visten de una manera bastante occidental. También es verdad que el 30% restante llama tanto la atención que no me extraña nada que sean ellas las que han dado la vuelta al mundo, pero no… en Tokio NO todas las jovencitas visten como en la imagen.

Pero no creáis que esto es algo aislado, pasa lo mismo si pensamos en cualquier país. Por ejemplo, en París, si pensáis en la ciudad de l´amour os vendrá a la mente el look bohemio con boina ladeada, muy chic, pero eso tampoco es real. Como tampoco es real que en China las chicas no lleven quimono y que en España vayamos por ahí con traje flamenco, así de simple y sencillo.

Ahora bien, una cosa es que los estereotipos hayan cruzado fronteras no siendo demasiado fieles a la realidad y otra muy distinta que no sea verdad que hay ciertas ciudades que marcan moda y tienen tendencias propias.

Lo que es tendencia en Japón no tiene por qué serlo aquí y eso es algo obvio. Si aquí alguien lleva el cabello tintado de un color extravagante suele ser porque lleva un look punk o similar pero allí no, allí es bastante sencillo ver a jóvenes con florecitas en una melena rosa pastel, lila o amarilla Piolín, muy al estilo de los cómics manga donde heroínas del tipo “Sailor Moon” llevan el pelo azul eléctrico. Lo de las diademas con orejitas también empezó allí, aunque ahora se piense que son Elettra y Alex Gibaja los que las han puesto de moda en Gran Hermano Vip, y las plataformas imposibles también son de ellos. Pero, por mucho que nos llame la atención y por mucho que intentemos traer esa moda a nuestro país, nunca serán las grandes tendencias, sino más bien algo divertido que usar de vez en cuando para llamar la atención o incluco algo un tanto friki que ponerse.

Son las pasarelas, no las ciudades en sí, de París, Tokio, Milán, Nueva York y Londres, las que dictaminan qué se llevará en cada temporada.

Mientras que en Estados Unidos empieza a brillar la practicidad, en Europa es el alto estilo parisino lo que prima y, por eso, al otro lado del charco se llevan mucho los trajes de dos piezas para ir a la oficina, las prendas de carácter deportivo e incluso los vestidos de gala con aperturas cómodas y tejidos gaseosos y aquí, sin embargo, la sensualidad italiana se impone al espíritu “underground” londinense. Por eso tiendas como Inspiramoda promocionan colecciones elegantes llenas de encanto y dejan de lado el tono más alocado de las colecciones de antaño.

En la moda de novia pasa algo similar. Lo podemos ver perfectamente en Miticca o Joana Diestre, donde las colecciones respiran distinción a la par que glamour. Atrás quedaron los vestidos de princesas y también los vestidos que simulan corsetería y encaje.

Lo que se va a llevar

Por lo que he podido ver en otras ciudades europeas gracias a mis viajes, y por lo que van diciendo también las malas lenguas del mundo de las pasarelas, este año van a pegar muy fuerte los volantes, así que en España salimos ganando porque aquí se nos da bastante bien eso de ponerle volantes a todo, incluso a las braguitas si hace falta.

Esta nueva temporada, Valentino y Karl Lagerfeld para Chanel, en París, y Sarah Burton para Alexander McQueen, en Londres, ponen en movimiento sus vestidos con una versión muy romántica de los volantes, y Roberto Cavalli arrastra esta estela romántica hasta Milán.

Vuelven también los años 80, y con ganas. Lo hortera vuelve a estar de moda así que podéis ir desempolvando las minifaldas de cuero, los vestidos de lentejuelas y los estampados animales. No seré yo quien lleve esas cosas pero si queréis marcar tendencia es lo que se llevará en las altas esferas.

Por otro lado, si lo que os gusta es marcar curvas más os vale empezar a cambiar el chip o quedaros fuera de juego, pero si estáis un poco rellenitas y queréis disimular este es vuestro año porque Emilio Pucci ha tomado la iniciativa de llenar todo con mucho, muchísimo acolchado. En otras palabras, que las prendas de abrigo van recordar al muñeco blanco de Michelín, los abrigos serán de plumas y las chaquetas tendrán enormes volúmenes.

Y si hablamos de colores, entonces agarraos que vienen curvas, porque el morado va a ser el color de moda. Olvidaos del elegante negro, del impoluto blanco y de los clásicos tonos pasteles porque el morado (nada de lilas claros) viene pegando fuerte en todas las pasarelas. Los diseñadores de Nueva York, encabezados por Ralph Lauren, parecen beber del ante como tejido y de ese color para crear diseños de todo tipo, desde abrigos morados hasta vestidos de fiesta o trajes de chaqueta.

Puede que la mayoría de vosotros estéis pensando que me estoy dando el pegote y puede que sea verdad, no soy experta en moda, sólo una simple aficionada a ella y a viajar conociendo mundo, pero me he dado cuenta de una cosa: cuanto más viajo más estilos conozco y más abierta tengo la mente, tanto para aceptar a las personas tal y como son, como para comprender que por mucho que impongan los diseñadores en las pasarelas, es la sociedad, a pie de calle, la que acepta o no seguirla.