El lado más cultural de Barcelona

Barcelona es la referencia indiscutible dentro del circuito turístico español. 

Una ciudad célebre por la inmensidad de sus monumentos, por el sabor auténtico de sus calles, por su activo patrimonio cultural, por el encuentro entre historia y modernidad, por su gastronomía mediterránea, por las bondades de su clima costero, por sus playas de arena blanca, por su vasta oferta de ocio nocturna… Un sinfín de posibilidades que justifican la condición hegemónica de la metrópolis catalana dentro del panorama turismo nacional.

Barcelona es también una ciudad de cinco estrellas, un enclave para gozar de lujos incomparables que convertirán la estancia en la Ciudad Condal en una experiencia verdaderamente inolvidable.

 

Música en vivo y en directo

A partir de las diez de la noche, la ciudad muda de rostro y se entrega a los misteriosos y excitantes placeres de la noche. El ocio nocturno de Barcelona es famoso en el mundo entero gracias a su red de discotecas. Sin embargo, aunque menos conocido, bien vale dedicar una mención especial a los locales de música en directo. En noviembre, por ejemplo, Barcelona suena a jazz. El Festival Internacional de Barcelona conquista las aceras, los bares y los teatros de la capital y compone una melodía rítmica y contagiosa que conduce al visitante a templos como en Palau de la Música, el Auditori, el Luz de Gas o el Razzmatazz. Los conciertos acústicos, en los que el músico se encuentra en contacto directo con el público, sin red de seguridad, son moneda corriente también en salas como la Apolo, la Cibeles y la Paloma, abiertos a la participación entusiasta del público. Otros centros clave en el panorama melómano de Barcelona son Caixa Forum, la Fundación Joan Miró, el Centre de Cultura Contemprània de Barcelona, el Mudeu d’Art Contemporani de Barcelona, la Casa Elizalde y La Pedrera. Su programación es ecléctica y sugerente: recorre mundos y culturas que comprenden desde el blues estadounidense, de raíces africanas, hasta la música étnica del Próximo Oriente.

 

De caprichos

La denominación de origen barcelonesa de marcas como Mango, Custo Barcelona o Purificación García habla de la pujanza de la ciudad en lo que a la moda se refiere. Además de los macro centros comerciales de la periferia, Barcelona posee una activa comunidad comercial que se reparte a lo largo de varias arterias comerciales. En el Passeig de Gràcia, por ejemplo, el visitante podrá hallar las principales firmas de la moda internacional. El Portal de l’Àngel recoge en cambio uno de los centros del Corte Inglés de la ciudad. Su perímetro está circundado por una miríada de variadas tiendas que, a su vez, desembocan en el Carrer dels Boters y el Carrer de la Portaferrissa, emplazamiento clave de los comercios de bisutería y moda juvenil. La célebre Diagonal también dispone de grandes superficies y tiendas de diseño exclusivas. Debido a su tamaño y abundancia, pueden satisfacer las exigencias de todo tipo de clientes y gustos personales. El céntrico Carrer d’Avinyó, localizado en pleno Barrio Gótico, concentra la actividad concerniente al diseño de ropa urbano, las tiendas grunge y de segunda mano y, en definitiva, a toda la moda juvenil, privilegio que comparte con el Carrer del Rec, en cuyos establecimientos tiene cabida desde las prendas vintage y clásicas hasta las más insólitas e innovadoras.

 

La vuelta al mundo en un masaje

Nada como un masaje para recargar la energía perdida después de todo un día de actividades culturales y compras. Evasiom Spa es una auténtica institución en los masajes orientales en Barcelona. Una sola sesión en sus íntimas salas permite al cliente descubrir los milenarios conocimientos del Lejano Oriente para sumergirse de lleno en una profunda y relajante sensación de paz, tranquilidad y armonía. Su plantilla profesional, acreditada por certificados del Templo Po de Bangkok, el Ministerio de Sanidad de Tailandia, la Escuela Internacional de Masaje Balinés de Indonesia y el Djamoe School de Bali, propone un amplio abanico de terapias y masajes revitalizadores que abarcan desde el tradicional masaje balinés –famoso por sus cualidades beneficiosas para el flujo sanguíneo y linfático-, el masaje tailandés –concentrado en los puntos energéticos del organismo para reajustar su equilibrio interior- el legendario ayurveda indio –un masaje relajante con aplicaciones de aceite tibio- o el exótico lomi-lomi hawaiano –realizado mediante la presión de codos y antebrazos, ideal para recargar la energía física y espiritual-.

Su spa en Barcelona también es experto en tratamientos de aromaterapia, masajes a cuatro manos desintoxicantes baños de flores y hierbas y revitalizantes tratamientos antiedad basados en la aplicación de esencias botánicas y de aceites naturales –rosa de Damasco, incienso, lavanda, árbol del té…-.

Una experiencia única, en definitiva, que garantiza una completa reconstitución sensitiva, corporal y emocional.

 

Hoteles de lujo para una ciudad de lujo

Optar por un hotel de lujo en Barcelona significa convertir la estancia en un atractivo más de una visita turística ya de por sí difícil de igualar. Llegar a un alojamiento y encontrarte con la sensación de estar en casa -o mejor dicho, mejor que en casa-, supone una experiencia impagable. Deleitarse con un menú seleccionado entre la flor y nata de la gastronomía catalana, reposar los fatigados huesos en una cama king size mientras se disfruta de una película en la televisión de plasma, tomar un baño de espuma en la bañera que preside una estancia de más de cien metros cuadrados de superficie y hermoso diseño contemporáneo, y se descorcha una botella de selecto cava, derrochar la tarde entre refinados cócteles.

Por si fuera poco, en algunas ocasiones el propio edificio es un monumento más de la ciudad. Es el caso del Mercer Hotel, referencia entre los hoteles de 5 estrellas en Barcelona, que abre sus puertas al viajero desde el centro neurálgico de la metrópolis catalana, el Barrio Gótico. Su plano arquitectónico hunde sus raíces en la propia ciudad: posee en su estructura parte de la muralla de la romana Barcino, cuyo paso de ronda se encuentra aún a la vista, explorable desde una de las entradas del edifico, a través de una galería gótica. Además de esta riqueza histórica, con vestigios que abarcan desde el siglo I hasta el siglo XIX, el Mercer Barcelona se abraza con la estética contemporánea gracias al plan de remodelación firmado por el premio Plitzker Rafael Moneo.

Deja un comentario