Albacete, un rincón olvidado

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Albacete, la tierra de los cuchillos y las navajas, una zona de España que no conocía realmente porque la creía sin encanto y ¡qué equivocada estaba! Para empezar os diré que el lugar donde nos alojamos es inmejorable, fue en estas casas rurales en Albacete que os recomiendo si pensáis visitar esta tierra porque la calidad-precio es envidiable y porque no tengo la más mínima queja con respecto a la gestión, ni la ubicación, ni los servicios.

En el Cortijo El Sapillo tuvimos acceso a una red de 20 senderos homologados de dificultad media y baja de los cuales hicimos tres, una pasada bajo la naturaleza. Pudimos hacer también espeleología y dimos un paseo en bicicleta que nos encantó y no contratamos más servicios por falta de tiempo la verdad, porque tienen también tiro con arco, tirolina, pesca, e incluso puedes contratar un paseo en globo aerostático. Os puedo asegurar que no nos dio tiempo a aburrirnos en ningún momento.

¿Y qué decir de la provincia? Maravillosa. Albacete es una ciudad que a priori puede no llamar la atención pero que una vez que te sumerges en sus tierras puede ofrecerte mil encantos.

Algo que me sorprendió gratamente es que tiene dos yacimientos arqueológicos visitables muy dignos de ver, uno está en Tolmo de Monteada y el otro en Libisosa. Personalmente prefiero el de Tolmo porque, además de ser más grande, la restauración que han hecho respeta más las partes originales que la de Libisosa.

Durante nuestra estancia visitamos algunos castillos de la provincia, porque tiene muchísimos, que nos parecieron preciosos. El de Alcalá del Júcar es una auténtica maravilla, no sólo por el castillo, que también, sino por el pueblo en sí. Es precioso, con sus casas rodeando la montaña y el río en la parte baja junto a la zona más turística. Os lo recomiendo. Y también el castillo de Carcelén que está a pocos kilómetros, se encuentra en un pueblo muy pequeño pero con gran gastronomía y allí mismo podréis dar un paseo hasta llegar a la fuente de los pimenteros, un parque con barbacoas que tiene una pequeña fuente de agua natural que baja congelada del río.

Si hablamos ya de lo que es la ciudad de Albacete yo me centraría en el caso antiguo, está muy bien conservado y dentro de él podemos ver la catedral, majestuosa en medio de la ciudad. Algo también digno de ver es el Pasaje de Lodares que se encuentra situado entre las calles Mayor y Tinte. Como su nombre indica es un pasaje que muestra la monumentalidad de la arquitectura modernista del siglo XX. Y como no, el Museo Municipal que está en la Plaza del Altozano y en el que podréis encontrar exposiciones temporales y muestras sobre la ciudad.

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